Kant escribe en su Antropología en sentido pragmático,
“El italiano reune la viveza (jovialidad) francesa con la gravedad (firmeza) española y su carácter estético es un gusto unido a la emoción (…) En sus gestos se exterioriza el juego intenso de sus sentimientos y su rostro es sumamente expresivo”.
Hay que ver… porque aunque sea el señor Kant puede estar equivocado.